Enriquito, que siempre ha sido un niño muy inteligente, sentía curiosidad por las modernas tecnologías. Un día, mientras paseaba por el mundo, encontró un escáner, y se preguntó qué sería aquella máquina. Inmediatamente, dedujo cómo funcionaba aquella compleja maquinaria e intentó escanearse. Pero el resultado no fue del todo satisfactorio… Enriquito salió medio codificado, medio en morse. Al instante, entró en estado de SHOCK y su yaya, que no perdía el tiempo en tonterías, lo llevó al psicólogo. Después de una breve entrevista en el diván, le diagnosticó un desdoblamiento de personalidad.
Lejos de amedrentarse, y para aprovechar el gran momento psicológico en que se encontraba, Enriquito decidió presentarse a un casting, porque como todo el mundo sabe, los castings son unas pruebas en las que tienes que hacer de una persona que no eres. Esto es muy peligroso, porque las neuronas se confunden, se marean… y se cambian de hemisferio cerebral…
Cuando salió del casting, Enriquito se encontraba peor y su yaya lo volvió a llevar al psicólogo, pero el buen señor le dijo que no había nada que hacer. El pobre Enriquito, ante la imposibilidad de identificar cual de sus dos personalidades era la tuerta, murió de un ataque de desconocimiento.
martes 21 de marzo de 2006
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