(continuación)
Como consecuencia de la brutal patada, Enriquito perdió la consciencia… pero como todo el mundo sabe, nuestro amiguito es muy resistente y a los pocos segundos volvió en si.
“No te preocupes yaya, que me encuentro perfectamente”, dijo Enriquito contento.
Pero al día siguiente por la mañana cuando Enriquito se despertó, se sorprendió porque… veía el mundo de colorines!!!! Pero no eran colorines normales, no, veía el mundo codificado, pero en colorines. Su yaya, preocupada, fue al médico a contarle lo que le ocurría a Enriquito
El médico le explicó que la patada, aunque no mortal, había tenido un curioso efecto sobre el niño. Le había desconectado un codificador natural del cerebro y ahora Enriquito no era capaz de descodificar la realidad. “Pero no se preocupe, señora”, explicó el doctor a la yaya de Enriquito, “le voy a dar una tarjeta descodificadora para que su nieto pueda volver a codificar el mundo de una manera normal.”
La yaya se fue a casa muy contenta, con su nueva tarjeta descodificadora. Pero ay… pobre Enriquito!!! Su yaya, que no estaba muy acostumbrada a las nuevas tecnologías, no sabía poner la tarjeta del lado correcto, por lo que la banda magnética nunca entraba en contacto con el dispositivo necesario para obtener una señal clara…
“No te preocupes yaya, que me encuentro perfectamente”, dijo Enriquito contento.
Pero al día siguiente por la mañana cuando Enriquito se despertó, se sorprendió porque… veía el mundo de colorines!!!! Pero no eran colorines normales, no, veía el mundo codificado, pero en colorines. Su yaya, preocupada, fue al médico a contarle lo que le ocurría a Enriquito
El médico le explicó que la patada, aunque no mortal, había tenido un curioso efecto sobre el niño. Le había desconectado un codificador natural del cerebro y ahora Enriquito no era capaz de descodificar la realidad. “Pero no se preocupe, señora”, explicó el doctor a la yaya de Enriquito, “le voy a dar una tarjeta descodificadora para que su nieto pueda volver a codificar el mundo de una manera normal.”
La yaya se fue a casa muy contenta, con su nueva tarjeta descodificadora. Pero ay… pobre Enriquito!!! Su yaya, que no estaba muy acostumbrada a las nuevas tecnologías, no sabía poner la tarjeta del lado correcto, por lo que la banda magnética nunca entraba en contacto con el dispositivo necesario para obtener una señal clara…
Y el pobrecito Enriquito murió de descodificación.
2 comentarios:
Cuánta sabiduría alberga la cabeza de Bellot, pese haberle librado de cuatro fuentes de juicio!!!!!!!!!!! Y es que, como apuntaba Bellot, si la patada de abanico era mortal sólo podía proceder de una pierna, la de Chuck Norris. La yaya era una mera aficionada, quizá diestra pero le faltaba sumergirse en la filosofía chuckinorriniana, ciencia que últimamente guía nuestros inciertos destinos. Por cierto, aprovecho la ocasión para invitaros a visitar www.blogs.ya.com/asesinato que viene con novedades importantes...
Miauuuuu, ...
Este blog se ha quedado sin gasolina, donde estan ustedes?, ..., no será la fiebre del mundial, esperemos que no. Quiza haya sido el susto y el suspense de una historia a dos partes, una lucha sin precedentes que nos ha dejado en vilo y sin respiro.
En cualquier caso, lanzemos al carajo la fiebre mundialista, y preguntemos a enriquito, si decodificado estas, ¿cual va a ser tu siguiente aventura?. Los gatos y no tan gatos esperaremos ansiosos. MuaaaaaaaaiiiiiM*
*(heterounion entre beso y maullido, una leida por la izquierda, y la otra por la derecha)
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