viernes 12 de mayo de 2006

Enriquito y los bailes del cole...

Enriquito, un día, tuvo que hacer un baile en el cole. Durante semanas y semanas, todos los nenes ensayaban el baile entusiasmados… Pero había un momento complicado, un momento crucial en el que Enriquito tenía que dar tres pasos a la izquierda. Esto era complicado, porque Enriquito nunca se acordaba de si tenía que ir hacia la derecha o hacia la izquierda, y eso que su papá siempre le decía, “Enriquito, si tienes dudas, tú siempre a la izquierda” (ya véis, cómo era el papá de Enriquito…).

Pues bien, después de semanas de duros ensayos, de sangre, sudor y lágrimas… llegó el gran día. Pero oh!, desgracia! Cuando llegó el momento cumbre, la única neurona de Enriquito que estaba despierta en ese momento se despistó… y Enriquito dio tres pasos a la derecha.
...
Un paso
...
Dos pasos
...
Tres pasos
...
En aquel momento, una avalancha de desafortunados incidentes se sucedieron. Al dar el tercer paso, Enriquito pisó el pie de su compañero. Su compañero tropezó y, a su vez, pisó al compañero que tenía a su lado, que se tropezó también… y así sucesivamente, produciéndose el conocido, y sin lugar a dudas impactante, efecto dominó. Todos los nenes de la clase fueron cayendo uno tras otro hasta que no quedó ninguno de pie…
Y Enriquito murió de “efecto dominó agudo”.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando yo era pequeña, un día mientras ensayábamos un baile estupendo que teníamos que representar en la fiesta de fin de curso del cole tuve un desafortunado accidente. A la hora de la comida, me clavé por accidente un cuchillo en el cuello y casi me muero. Durante un tiempo tuve un agujero terrible en la garganta que se tapaba y se destapaba al respirar...Siento ser desagradable, pero quería compartir con todos mi terrible episodio y decirle a Enriquito que nunca estará solo, que siempre habrá alguien igual de desgraciado que él.

Anónimo dijo...

1001 maneras originales de morir...

representante legal de Enriquito dijo...

Querida amiga,

No era nuestro objetivo inicial, pero dada tu original experiencia infantil, te emplazamos a formar parte de la comunidad enriquitera... Y te nombramos, oficialmente, fan de honor de Enriquito.

A partir de ahora, cuando te ocurra algo así... no te preocupes, respira hondo... y piensa que Enriquito está a tu lado y no te abandonará nunca...

Suerte en la vida!!

Nuga dijo...

Gracias, es para mí todo un honor pertenecer a esta magnífica comunidad aunque finalmente haya sido gracias a mi desgracia.
Ahora cada vez que vea o sienta mi cicatriz, pensaré en Enriquito y la paz será conmigo.

Pétalo (antes Virquita) dijo...

Mi experiencia es, si cabe, más traumática. Estuvimos durante tardes y tardes de calor ensayando un baile de la Década la Prodigiosa. Las amiguitas guays eran los cuatro prota, y yo y otra las pringadas de la guitarra detrás que solo daban pasos laterales alternando izquierda y derecha. No recuerdo muy bien por qué, pero creo que de repente me di cuenta de tamaña injusticia que no dejaba ver mi arte dancístico, y les dejé plantados y tuvieron que actuar sin un guitarrista. Ala.
Desde entonces no hago play backs.

Pichu dijo...

Menos mal que sólo tenía 1 neurona, porque de lo contrario, además del efecto dominó agudo externo, habría tenido lugar un efecto dominó agudo interno... Todas las neuronas se habrían caído y seguro que de la inercia el celebro habría dado un giro de 180º!!! Así pues su hemisferio derecho dirigiría el lado derecho y su hemisferio izquierdo el lado izquierdo. ¿Qué haría el pobre Enriquito? ¿Sufriría de una total y absoluta descoordinación? ¿Tendría que repetirse el baile pero con un efecto dominó agudo en sentido opuesto? ¿Y el resto de niños?
Muchos besos a todos.