jueves 29 de diciembre de 2005

Enriquito, los clicks y Nochevieja...

El día de Nochevieja, Enriquito estaba muy nervioso porque le habían contado que esa era una noche muy especial, y que se terminaba el año… El año… ¿cómo se va a terminar el año? Un año no es como una bolsa de caramelos, que cuando te comes el último se termina… En fin, estaba Enriquito en estas cavilaciones cuando su yaya fue a darle las buenas noches.

- Ale, cariño, vete a dormir que ya es tarde, un besito y hasta el año que viene – le dijo la yaya

Enriquito se asustó mucho, porque no quería estar hasta el año siguiente sin ver a su yaya. Del susto y la impresión, salió corriendo despavorido por el pasillo de casa, pero tuvo tan mala suerte que con el otro pie pisó un cochecito de juguete que había en el suelo. Al pisarlo, resbaló y se cayó… pero su mala suerte no terminaba aquí.

Como todo el mundo sabe, Nochevieja es un día que llega un poco después de Papá Noel (un señor muy gordo que no sabe que el negro ópticamente adelgaza, y va vestido de rojo), y a Enriquito le había regalado un montón de clicks vaqueros e indios… con tiendas de campaña incluidas!! Al caer, lo hizo directamente encima de una tienda de campaña, el palo se le incrustó en la base del cráneo y, por el agujero, se le salió el celebro (porque, como todos sabéis, Enriquito nunca lo tuvo demasiado sólido).

Desde entonces, Enriquito (también conocido como Dositivo) tiene el cráneo vacío…

Sin embargo, y a pesar de sus múltiples desgracias, Enriquito os ruega encarecidamente que lo paséis muy, muy bien la última noche del año y también que cualquier cosa graciosa que os ocurra la apuntéis y se la contéis la próxima semana (sirven todos los incidentes relacionados con uvas, botellas de cava, serpentinas, matasuegras y demás ingredientes del cotillón).

¡¡¡FELIZ 2006!!!

viernes 23 de diciembre de 2005

Enriquito, las voces y los enanitos

Enriquito oía voces por la otra oreja y su yaya lo llevó al otorrino para que se lo mirara. El otorrino, que era un señor vestido con una bata blanca poco convencional, barba por las rodillas y semi-calvo, le preguntó: - “¿Qué te pasa hoy, Enriquito?”- Y la yaya, sin dejar hablar al niño, le contestó - “Ay, señor doctor… mire qué desgracia… ¡¡Enriquito oye voces!!”- . El médico, con los brazos en alto y haciendo aspavientos, le contestó – “Ay!!! Otro que no sabe lo de los enanitos!!

Después de este comentario, el otorrino se puso manos a la obra y para solucionar el problema de Enriquito, que era de vista, y no de oído ni de oreja, le puso gafas en los ojos. Cuando el pobre Enriquito llegó a casa, con las neuronas enredadas y al borde del colapso, se encontró en la puerta a su amiguita Amparín, que lo estaba esperando porque sabía que había ido al médico. - “¿Qué te ha pasado?”- , preguntó Amparín a Enriquito. - “Pues nada, que he ido al otorrino, me ha dicho algo de unos enanitos y me ha puesto gafas” -

Y Enriquito… con todo el lío, murió de confusión, ante la atónita mirada de su amiguita Amparín.

Y... después de esto, niños y niñas... Enriquito quiere desearos...

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

viernes 2 de diciembre de 2005

Enriquito, los toros y los helicópteros

Yo me remito a relatar los hechos. Vosotros juzgad si esta historia que voy a contar es, o no, más propia de este blog que de la llamada "realidad" por los comunes mortales.

Enriquito, como todos sabemos, tenía aficiones extrañas. Pero un día, llevó al extremo estas aficiones y decidió hacer realidad uno de sus sueños, ir a los toros en helicóptero.

Sin embargo, la suerte no era su amiga, y el soleado día de autos, Enriquito se levantó, desayunó muy bien para coger energías... y se fue a por el helicóptero. Ese día acompañaba a Enriquito una amiguita suya del cole... Pero ay, la desgracia, como siempre, acechaba... Llegaron a la plaza de toros y, cuando el helicóptero se disponía a alzar el vuelo cual blanca gaviota... algo pasó, y cayeron al vacío...

¿Cómo acaba la historia? ¿quién era la amiguita de Enriquito?

Estas, y otras cuestiones, quedan abiertas para que los fans opinen sobre ellas...