El día de Nochevieja, Enriquito estaba muy nervioso porque le habían contado que esa era una noche muy especial, y que se terminaba el año… El año… ¿cómo se va a terminar el año? Un año no es como una bolsa de caramelos, que cuando te comes el último se termina… En fin, estaba Enriquito en estas cavilaciones cuando su yaya fue a darle las buenas noches.
- Ale, cariño, vete a dormir que ya es tarde, un besito y hasta el año que viene – le dijo la yaya
Enriquito se asustó mucho, porque no quería estar hasta el año siguiente sin ver a su yaya. Del susto y la impresión, salió corriendo despavorido por el pasillo de casa, pero tuvo tan mala suerte que con el otro pie pisó un cochecito de juguete que había en el suelo. Al pisarlo, resbaló y se cayó… pero su mala suerte no terminaba aquí.
Como todo el mundo sabe, Nochevieja es un día que llega un poco después de Papá Noel (un señor muy gordo que no sabe que el negro ópticamente adelgaza, y va vestido de rojo), y a Enriquito le había regalado un montón de clicks vaqueros e indios… con tiendas de campaña incluidas!! Al caer, lo hizo directamente encima de una tienda de campaña, el palo se le incrustó en la base del cráneo y, por el agujero, se le salió el celebro (porque, como todos sabéis, Enriquito nunca lo tuvo demasiado sólido).
Desde entonces, Enriquito (también conocido como Dositivo) tiene el cráneo vacío…
Sin embargo, y a pesar de sus múltiples desgracias, Enriquito os ruega encarecidamente que lo paséis muy, muy bien la última noche del año y también que cualquier cosa graciosa que os ocurra la apuntéis y se la contéis la próxima semana (sirven todos los incidentes relacionados con uvas, botellas de cava, serpentinas, matasuegras y demás ingredientes del cotillón).
¡¡¡FELIZ 2006!!!
- Ale, cariño, vete a dormir que ya es tarde, un besito y hasta el año que viene – le dijo la yaya
Enriquito se asustó mucho, porque no quería estar hasta el año siguiente sin ver a su yaya. Del susto y la impresión, salió corriendo despavorido por el pasillo de casa, pero tuvo tan mala suerte que con el otro pie pisó un cochecito de juguete que había en el suelo. Al pisarlo, resbaló y se cayó… pero su mala suerte no terminaba aquí.
Como todo el mundo sabe, Nochevieja es un día que llega un poco después de Papá Noel (un señor muy gordo que no sabe que el negro ópticamente adelgaza, y va vestido de rojo), y a Enriquito le había regalado un montón de clicks vaqueros e indios… con tiendas de campaña incluidas!! Al caer, lo hizo directamente encima de una tienda de campaña, el palo se le incrustó en la base del cráneo y, por el agujero, se le salió el celebro (porque, como todos sabéis, Enriquito nunca lo tuvo demasiado sólido).
Desde entonces, Enriquito (también conocido como Dositivo) tiene el cráneo vacío…
Sin embargo, y a pesar de sus múltiples desgracias, Enriquito os ruega encarecidamente que lo paséis muy, muy bien la última noche del año y también que cualquier cosa graciosa que os ocurra la apuntéis y se la contéis la próxima semana (sirven todos los incidentes relacionados con uvas, botellas de cava, serpentinas, matasuegras y demás ingredientes del cotillón).
¡¡¡FELIZ 2006!!!